Nogueras de la mano (Parte 2)

Salimos a caminar luego del almuerzo, para visitar el museo Rangeliano que tanto alababa mi familia, y…¡me impresionó! ¡Un pequeño museo en toda forma y en un poblado de apenas 160 habitantes!, Pero eso no fue todo, mi hermano me llevó a la Ex-Hacienda para conocer el proyecto de Eco-parque (ya en funcionamiento) y lo que fue la casa y algunos muebles del artista. ¡Créanme! ¡Que belleza de muebles! ¡Que maravilloso lugar! Definitivamente: quedé prendada de Nogueras.
Salimos y visitamos “Las Iguanas Encantadas” para comprar algo de artesanías o souvenirs, que el famoso Maestro Zamarripa abrió con el encantador estilo rangeliano, y luego fuimos a la “Tiendita Rangeliana” propiedad de la sobrina de Alejandro, María Emilia Rangel,que vende todo tipo de souvenirs rangelianos, desde separadores para los libros con estampas de las famosas pinturas rangelianas, hasta preciosos trajes típicos de excelente calidad y buen gusto en un pequeño y ordenado espacio.

La Universidad de Colima con Fernando Moreno Peña, entonces Rector (luego gobernador de Colima), adquirió para albergar un Centro de Estudios, el museo Rangel, y el Eco-parque, parte de la Ex-hacienda, haciendo de este pueblito un lugar de gran atractivo turístico, porque además arreglaron sus calles y plazas “uniformando” el estilo para que resulte armonioso en su conjunto.
Caminamos por su plaza, comimos un “raspado” y un “tejuino” con Martha Fermín, que me hicieron volver sólo para saborearlos porque están hechos con verdadera fruta, y el de leche, con vainilla auténtica (¿pueden imaginarlo?) sin colorantes, que además vende baratísimos ($ 6.00 y $7.00 pesos el vaso) jejeje, no me pagó para publicitarla, es que soy su “Fan de raspados”.
Con un rápido paseo, por el resto del lugar (que tarda uno más en dar la vuelta por el Zócalo Capitalino) me fui de Nogueras con la promesa de volver.
Ahora, ya saben: Vivo en Nogueras y cada tercer día me salgo a cualquier punto cardinal que elija, con mis botas de trekking, mi botella de agua, un paliacate en la frente, mi cangurera con algunas cosillas y una toallita, y…a caminar.
Leer también Nogueras de la mano (Parte 1) aquí.









