Tradición viacrucis (2)
Solicité permiso a las organizadoras y me permitieron entrar hasta el frente de la capilla para tomar las fotos de la resurección.
Les dejo las imágenes de una cumunidad y su pequeño Viacrucis, que reflejan mucho más que lo que puedo narrar aquí. Espero que les gusten, tanto como a mí que celebro poder presenciar todavía, tradiciones llenas de magia… como esta.

Ya cumplida mi misión, me voy por mi raspado de tamarindo con mango de los de Martha Fermín quien rregló su “estación” de la crucificción muy temprano para luego prepararse para la venta de raspados y tejuinos como siempre que calcula que habrá clientela que buscará refrescarse a la sombra del árbol que cada año, desde hace más de 20, la ve con su mesa de jarabes y su bloque de hielo, raspando y picando hielo, dando informes sobre los servicios que la comunidad ofrece, o simplemente escuchando a los que desean platicar un rato.
Las sillas, ya están dispuestas para que los que no quieren sentarse en escaleras, “cajetes” o jardineras, bardas y bancas del jardín, para que puedan saborear cómodamente su vaso de hielo raspado.
El calor y la caminata durante la celebración, lo amerita.
Martha, por favor, otro de leche con guayaba, y para llevar…un tejuino con mucho limón.
Leer también la parte 1 de esta reseña aquí.






