Breve paseo a Zapopan (parte2)
Mario Martín del campo, y su obra “Sueños Volátiles”, por el contrario, muestra una obra llena de luz, de muchos blancos y grises tenues pero luminosos, y arte hecho con espejos, lupas, cascarones y maquinaria de relojes entre otros, que reflejan un ingenio que me hizo recordar a Leonardo da Vinci en sus trazos e inventos y que adoraría colgar de una de mis paredes o tener en una esquina importante de mi casa a la vista de grandes y chicos, conocedores o curiosos. O colgando en el estudio, biblioteca o sala de mi casa, si fuera esta del estilo adecuado para albergarlos sin desmeritarlos, porque, ahora me rodeo de arte mexicano y artículos rústicos más bien de los que había en ranchos y haciendas, que es lo que combina con la naturaleza de la que estoy rodeada y mis muros de adobe y techo de otate.
De Gabriel Figueroa, su fotografía de inmediato me trasportó a mi niñez cuando habiendo una sola televisión para chicos y grandes en la sala de nuestra casa, nos conformábamos con ver lo que los adultos querían ver y así éramos felices sin cuestionar mucho sobre qué habría en otros canales, y las películas mexicanas eran pan nuestro de todos los días. Entonces, entrar a esta sala, es entrar en el México de entonces, el de María Félix, Dolores del Río, Pedro Arméndáriz, Emilio “Indio” Fernández, etc. y algunas tomas de escenas y rostros que quedaron plasmados en su fotografía.
Zapopan es uno de los municipios del Estado de Jalisco más grandes e importantes, pueden llegar por la Av. Américas, por la Av. Manuel Ávila. Camacho, por el periférico, o la carretera a Tesistan.









