
El Hotel Marqués de la Ensenada y su restaurante Antonio de Ulloa, edificados sobre la rehabilitación de una antigua Harinera asentada en el Ramal Sur del Canal de Castilla, ha abierto sus puertas ofreciendo por primera vez en España en concepto de la tematización hotelera.
Ubicado en Valladolid, próximo a la sede parlamentaria de las Cortes de Castilla y León y a la Feria Internacional de Muestras, el Hotel Marqués de la Ensenada con categoría cinco estrellas, está estratégicamente situado con acceso directo y rápido al Aeropuerto de Villanubla, la Estación Campo Grande, donde recala el Tren de Alta Velocidad con una amplia oferta de horarios, y la Estación de Autobuses de Valladolid.
El Hotel Marqués de la Ensenada, marcado por un fuerte carácter cultural, surge de la cuidada rehabilitación efectuada sobre la fábrica de harinas “La Perla”, construida en el año 1841 sobre el Ramal Sur del Canal de Castilla, magna obra de ingeniería de la Ilustración española.
El establecimiento, íntegramente tematizado en el Siglo XVIII, cuenta con una atractiva oferta para quienes gusten de alojarse en ambientes diferenciados y exclusivos. La Ilustración Española y sus personajes más relevantes dan forma a una oferta compuesta por veintinueve habitaciones de las que siete de ellas son suites, cuya decoración, totalmente diferenciada , se adapta al personaje que les da nombre.
Ahora tiene usted la oportunidad de alojarse en un establecimiento diferente e integrarse en un ambiente histórico con un entorno de lujo, en el que se han cuidado todos los detalles, incluida por supuesto la incorporación de las últimas tecnologías de la información y la comunicación, presentes en todo el Hotel y totalmente gratuitas.
El Hotel cuenta también con un magnífico salón para eventos, salas privadas, cafetería-biblioteca, sala de exposiciones, gimnasio con sauna y el Restaurante Antonio de Ulloa, con capacidad para más de sesenta comensales.
Fuente: Hotel Marqués de la Ensenada
Hemos de reconocer que este hotel ha recuperado un edificio abandonado en Valladolid durante años, convirtiendolo en un atractivo turístico más de la ciudad.
Hay que aplaudir iniciativas como esta, que enriquece el concepto de hotel y supone un incentivo para, cuanto menos, visitarlo aunque sólo sea para tomar un café en la cafetería.