Con la participación de más de 36 mil danzantes, del 16 al 20 de febrero próximo se llevará a cabo el Carnaval de Tlaxcala, una de las fiestas más representativas del país, cuyo festejo data de los siglos 16 y 17.
Víctor Hugo Flores, encargado de Comunicacion Social del estado, informó en conferencia de prensa que este año la celebración espera la visita de más de 200 mil personas, que podrían dejar una derrama económica para la entidad cercana a los 13 millones de pesos.
El carnaval, sin embargo, no se limita a la capital tlaxcalteca, sino que se continúa realizando con alrededor de 40 de los 60 municipios del estado que alegran los corazones de 800 mil visitantes, tanto nacionales como extranjeros.
Flores explicó que la celebración del Carnaval de Tlaxcala se remonta a los siglos 16 y 17, cuando los indígenas nativos eran rechazados en las fiestas de la aristocracia colonial.
De acuerdo con el Consejo de Promoción Turística de México, los carnavales de Tlaxcala, Mazatlán, Cozumel, Veracruz, Campeche, Morelos y Mérida, “son los más representativos del país”, debido al arraigo y a la cantidad de visitantes que reciben.
El festejo es una conmemoración que dura alrededor de cinco días antes de la cuaresma y que de acuerdo con algunos registros históricos empezó en el siglo 16, aunque se hizo masivo a mediados del 19.
Esta fiesta emula algunas celebraciones europeas que llegaron con los colonizadores, por lo que se vale de máscaras y disfraces característicos de cada región.
Una parte sustantiva de esta celebración son las danzas como la de los voladores de Papantla, Veracruz, o la bamba y el huapango; la jaranga de Yucatán y Campeche o el jarabe tapatío de la región central del país.
En Mazatlán, señaló a su vez Raúl Rico, director del Instituto de Cultura del puerto sinaloense, la fiesta se llevará a cabo del 14 al 21 de febrero, bajo el lema “Luces, Cámara, Acción”.
Este carnaval, señaló, llegará a su 130 aniversario y en él participarán unos 150 carros alegóricos, que serán vistos por unos 25 mil asistentes durante la “Fiesta total”, que de acuerdo con la costumbre es declarada por el Rey Feo durante siete días, con todo y sus noches.
Otros carnavales como el de Cozumel destacan por la diversidad de disfraces y bailes que llegan a las calles, así como las comparsas y estudiantinas que llenan con su sonido la isla y de colorido con el desfile de carros alegóricos que transitan a lo largo de todo el malecón.
Por esos días, en Veracruz la fiesta comienza con el llamado martes de carnaval (nueves días antes del miércoles de ceniza), en el que se realiza un desfile de niños por la famosa calle Independencia y la tradicional “quema del mal humor”, que desata el convite posterior.
Los días miércoles y jueves, en esa ciudad se corona al Rey de la Alegría, mientras que la reina del carnaval es coronada el viernes, pero a lo largo de cada jornada se realizan desfiles (uno por la mañana y otro por la tarde), en los que participan carros alegóricos, bastoneras, delegaciones artísticas y grupos de comparsas que llegan al puerto.
Morelos celebra sus principales carnavales en las ciudades de Tepoztlan, Yautepec y Jiutepec, que inician el sábado anterior al inicio de la cuaresma y terminan con el martes de carnaval, en cuyo periodo se ejecuta “el brinco del chinelo”, danza que consiste en realizar pequeños saltos y donde los personajes visten largas túnicas de terciopelo, máscaras y sombreros en forma de cono truncado.
Estas fiestas datan de la época colonial, cuando las clases adineradas celebraban fiestas de disfrases a las que no permitían el acceso al pueblo en general, por lo que en protesta, los pobladores llevaban a cabo su propia celebración por las calles, mezclando rituales ancestrales con los de la cultura española.
Notimex